Luz Pichel: Escribir en la frontera

La autotraducción está en el origen de cativa en su lughar/casa pechada. Cotejar los poemas de casa pechada con los de cativa en su lughar  bastaría para ver qué puede pasar cuando dos lenguas se confrontan y una trata de aprovecharse de las posibilidades que surgen. Aquí, sólo un pequeño ejemplo, explicado, sobre un poema que figura en la revista Kokoro.

Escribir en la frontera no es, en mi caso, una metáfora.  Con frecuencia, mis poemas cambian (creo que enriqueciéndose en el proceso) cuando paso al castellano un poema escrito inicialmente en gallego o viceversa. La autotraducción me hace usar las palabras más conscientemente y el poema saca partido  de la confrontación de los dos idiomas. Dejo un ejemplo.

 

 Primera versión, en gallego. “donicela” , cuyo significado es “comadreja”, respeta ese significado aunque está usado con valor metafórico, asociando la agilidad y  lo escurridizo de la comadreja a los que se esconden en los bosques o a la oscuridad que los nombra metonímicamente.

 

 está rebulindo a escuridade no sombrizo das beirarrúas

está rebulindo alá entre os xuncos aghora mismito

está rebulindo a escuridade entre os xuncos

aghora

os mismiños

os de sempre son

os donicelas

son    os que se aghochan no sámagho do sabugheiro

no corazón  das vellísimas plantacións de carballos

unha noite hanos descubrir os gardas

unha noite vendían pedriñas de wolframio que roubaban nas minas de alí

pesaban tanto, ai, como pesaban

á noite seguinte mercaban o aceite saían das fragas para facer pan

mentres durmían

os civís

a escuridade é unha donicela estraperlista

a escuridade é unha donicela lista

unha donicela buscadora de víveres polos túneles de acó.

 

 

Al traducir al castellano, me fijo en la manera de representar al bichito en gallego y castellano, las coincidencias en el diminutivo etimológico y las referencias a  “dona” y “comadre” respectivamente.  Surge entonces una posibilidad de juego lingüístico que había pasado desapercibido antes de confrontar las dos lenguas (destacamos los cambios).

 

está rebullendo la oscuridad en lo sombrío de las aceras

está rebullendo allá entre los juncos ahora mismito

está rebullendo la oscuridad entre los juncos

ahora

los  mismitos

los de siempre son

los comadritas

son       los que se esconden en la médula del saúco

en el corazón de las viejísimas plantaciones de carballos

una noche los van a descubrir los guardias

una noche vendían piedritas de wolframio que robaban en las minas de allí

pesaban tanto, ay, cómo pesaban

a la noche siguiente compraban el aceite salían de los bosques para hacer el pan

mientras dormían

los civiles

la oscuridad          es una comadreja     estraperlista

la oscuridad es una donicela lista

una comadre buscadora de víveres por los túneles de acá

 

Y de vuelta al gallego:

 

está rebulindo a escuridade no sombrizo das beirarrúas

está rebulindo alá entre os xuncos aghora mismito

está rebulindo a escuridade entre os xuncos

aghora

os mismiños

os de sempre son

os donicelas

son    os que se agochan no sámagho do sabugheiro

no corazón  das vellísimas plantacións de carballos

unha noite hanos descubrir os gardas

unha noite vendían pedriñas de wolframio que roubaban nas minas de alí

pesaban tanto, ai, como pesaban

á noite seguinte compraban o aceite saían das fragas para facer pan

mentres durmían

os civís

a escuridade é unha donicela estraperlista

a escuridade é unha señoriña lista

unha comadre buscadora de víveres polos túneles de acó.

*

Luz Pichel (Alén, Lalín, 1947) alterna su residencia habitual en  Madrid, donde vive desde 1970, con pequeñas temporadas de descanso en su aldea de Alén. Es autora de los libros de poesía El pájaro mudo (Ediciones La Palma, 1990; I Premio “Ciudad de Santa Cruz de la Palma”); La marca de los potros (Diputación de Huelva, 2004; XXIV Premio hispanoamericano de poesía Juan Ramón Jiménez); Casa Pechada(Fundación Caixa Galicia, 2006, XXVI Premio Esquío de Poesía);  El pájaro mudo y otros poemas (Universidad Popular José Hierro, 2004. Reune este libro la reedición de su primer poemario junto a nuevos trabajos como Ángulo de la niebla, Cartas de la mujer insomne Hablo con quien quiero). En 2013 publicó cativa en su lughar/casa pechada (Col. diminutos salvamentos, ed. Progresele, Madrid), en 2015 tra(n)shumancias (Col. eme, ed. La Palma, Madrid . Su último libro hasta el momento es  CO CO CO U (La uÑa RoTa, 2017).

Luz Pichel: de un verso a un poema largo

De un verso a un poema largo

Crecieron allí mis piernas.

Yo iba para alta, pero no. Me escribió Xan, del periódico: identifíquese. Le pedí claro que se identificara.

Anochecí diecisiete años en una cabaña de diseño

la juventud es muy seria

la juventud es muy trascendente.

No como esas mujeres en camisón que viajan en metro y la gente las mira.

También este año ha muerto alguien a quien hice un regalo

alguien que había leído algún verso mío

Te acogí en mi casa y tú usabas mi móvil sin permiso

borrabas la llamada

No quiero que una casa sea más bella que mi abuela ni más antigua.

 

Con frecuencia me ocurre, releyendo trabajos, que algo descartado me resulta perfectamente aprovechable. 

Este “poema” (por llamarle algo), sin duda fallido, nunca publicado, es la fuente, sin embargo, del largo fragmento de “Triloxía de Eulalia” ( en Tra(n)shumancias (ed. La Palma, col. eMe, 2015) al que pertenece esta pequeña muestra: 

dos adolescentes festejaban en el metro de madrid muy respondonas y eso verifica algo y campa        aún iban en camisa encaladita como de haber dormido sueltas y lucientes     unos ojos un pelo loco un vocerío deslenguado     que cantaban como teniendo una alberca en la garganta y de repente el agua ale por todo el prado

*

Luz Pichel (Alén, Lalín, 1947) alterna su residencia habitual en  Madrid, donde vive desde 1970, con pequeñas temporadas de descanso en su aldea de Alén. Es autora de los libros de poesía El pájaro mudo (Ediciones La Palma, 1990; I Premio “Ciudad de Santa Cruz de la Palma”); La marca de los potros (Diputación de Huelva, 2004; XXIV Premio hispanoamericano de poesía Juan Ramón Jiménez); Casa Pechada (Fundación Caixa Galicia, 2006, XXVI Premio Esquío de Poesía);  El pájaro mudo y otros poemas (Universidad Popular José Hierro, 2004. Reune este libro la reedición de su primer poemario junto a nuevos trabajos como Ángulo de la niebla, Cartas de la mujer insomne y Hablo con quien quiero). En 2013 publicó cativa en su lughar/casa pechada (Col. diminutos salvamentos, ed. Progresele, Madrid), en 2015  tra(n)shumancias (Col. eme, ed. La Palma, Madrid . Su último libro hasta el momento es  CO CO CO U (La uÑa RoTa, 2017).